Métricas del paisaje: Charla con Aarón González.

Aarón es un chico brillante a quien tuve el placer de conocer en un taller que impartí hace algunas semanas en la ciudad de Hermosillo. Arquitecto y artista, su preocupación son las vertientes que se despliegan a partir de la relación del espacio construido con el espacio natural. Sintiéndome atraído e identificado por las imágenes resultantes del inicio de su estudio visual, me dispuse a sostener una charla breve con él, para develar puntos de interés.

Luis Mercado: Hagamos un ejercicio, sígueme la corriente. En vez de hacer una entrevista, sostengamos un debate que parta de la intención de tu trabajo ¿Te parece?

Aarón González: Estoy de acuerdo, las entrevistas me parecen antinaturales… prefiero una buena conversación.

LM: Bien, una pregunta solo para detonar todo ¿Podríamos hoy entender y articular nuestra relación con la naturaleza –lo que sea que eso signifique ahora- sin la materialidad de nuestros asentamientos humanos?

AG: La respuesta me resulta un tanto obvia, pero supongo que hay más de un significado, al menos un par de significados paralelos. El hombre entiende gracias a que construye. Tal práctica, sea la de habitar o construir, produce una relación directa con el entorno.

LM: Al ver tu proyecto pienso en los nuevos topógrafos, Shore, Eggleston, Hido, Baltz. Pero también en gente como William Doherty que nunca se adhirió a dicha escuela. Incluso pienso en los arquitectos organicistas de la primera mitad del siglo XX. Todos ellos evidenciaron al objeto arquitectónico como una gramática con la cual buscábamos platicar y relacionarnos con el paisaje. A partir de esa premisa ¿Qué se dialoga en tu trabajo?

AG: Entiendo que puede existir ciertas referencias incluso ignoradas por mí. Eso evidencia una producción más fiel a tu contexto inmediato, claro siempre la educación o entrenamiento está presente, aunque la intuición y cierta pulsación es la que aspira mi trabajo; obvio está que no ignoro a los maestros sino que privilegio su conocimiento para (intentar) producir nuevo a partir de nuevas reflexiones y nuevas referencias.

Mi referencia parte de la vehemencia del constructivismo y su postura radical hacia la construcción. Al arquitecto lo asumo como un agente de cambio, el arquitecto debería formar parte de esa contribución al mundo. Mi trabajo condensa un deseo por la buena factura, acusar lo que es debido, generar una crítica y para ello me valgo de la geometría, el orden y la textura, el tradicional alfabeto del arquitecto. Puntualmente en el trabajo que realizo pretendo construir con una realidad contemporánea, aparentemente decadente, una reflexión sobre el modo de vivir la ciudad desde la arquitectura más íntima y más primeriza. Ahí entra la naturaleza, en una especie de domesticación inversa, una readaptación de lo citadino a lo silvestre.

NTDC01-2217

LM: ¿Cómo evitas entonces la moralización de la imagen y una lectura tendenciosa hacia la decadencia?

AG: La decadencia es un síntoma inducido, no forma parte del discurso sino de la explicación como simple alusión. Por otro lado la imagen es lo más vulgar cuando la “moralizamos”. Se vuelve inducido, “pintoresco”. No se le puede pedir a las montañas que sean hermosas, solo lo son… si en nuestras manos estuviera su suerte pobres de nosotros.

LM: Me has comentado que buscas insertar a la imagen fotográfica dentro de una arquitectura atemporal, esto no me queda claro. La fotografía tiene la habilidad de acarrear de manera inter-temporal a su referente, pero esté siempre estará sujeto a un tiempo y espacio muy específicos. Explícame un poco esto.

AG: La fotografía creo que no tiene cabida en ese sentido, creo que se queda solo en la aspiración del ejercicio. Los ejemplos que exploro remiten a una arquitectura sin tiempo, no literalmente sino en esencia constructiva y espacial. No quiero decir que no está hecha en un momento determinado o afectada por factores políticos, sociales o económicos sino que representa una alternativa como la naturaleza lo sugiere en un contexto claramente caótico. Reverenciar el acto de la naturaleza proponiendo una arquitectura tal, creo que nos ayudaría a entender mejor nuestro mundo y a entendernos mejor a nosotros mismos.

NTDC05-2456

LM: ¿Es un orden decadente una alternativa al caos?

AG: La decadencia como decía en este caso es una etiqueta o adjetivo estimulado. El valor material y la permanencia del ladrillo y el block del concreto permiten un discernimiento más profundo que el acabado brillante y tan lleno de arrogancia, en todo caso este orden decadente, es el génesis de una metamorfosis profunda. Es decadente por que la construcción está en ruinas, es obvio y literal, pero los maestros que edifican con las “ruinas” y perpetúan el poder del espacio lo hacen con el material al natural, maestros como Solano Benitez, Paulo Mendes da Rocha, y otros tantos latinoamericanos.

LM: Claro, pero es necesario aclarar todos estos puntos. No es demasiado obvio ante un público que ya tiene toda una postura informal ante la ruina urbana.

AG: Claro, no lo digo como justificación sino como adjetivo complementario. Es muy interesante como la autoconstrucción aparece en esa arquitectura “atemporal”, es esa la que me interesa. La contribución de la Bauhaus y subsecuentemente el movimiento moderno ha sido tan grande como su autoritarismo y expansionismo.

LM: Y ahora queda más claro, como meditación material sobre un entorno. Ahora pienso en la colección Altered Landscapes del Nevada Museum of Art. Es una colección permanente e inmensa –cerca de mil imágenes- que evidencia la manera en la que intervenimos, invadimos, resignificamos y conquistamos el paisaje. Desde la escuela de Düsseldorf, pasando por los nuevos topógrafos hasta el post-paisaje ¿Se puede decir algo nuevo acerca de esta relación habitante-espacio desde la fotografía después de esta historia del abordaje fotográfico?

AG: Hoy en día hay un gestación en todos los sentidos sociales y por ende en el estrato del arte, importa mucho quién está construyendo esa plataforma de pensamiento, debemos ser plurales en la asunción de esa plataforma para poder ser críticos en verdad. Yo busco un poco la crítica para una mejor producción arquitectónica, desde lo que tengo a la mano ¿Y qué es eso? La construcción local, el low tech.

NTDC18-2361

El high tech todos lo tenemos, ese se desafía con la cabeza y con las manos.

No usando solo concreto acero y cristal, siempre he creído que la mejor tecnología siempre será nuestra creatividad para resolver problemas. Sustituye el “espacio en decadencia” por sencillamente arquitectura y reflexionemos esas líneas, ese es el punto. Entendiendo como arquitectura la construcción pensada, fabricada sin estilismos ni himnos dogmáticos.

LM: Sin embargo no estas abordando toda la arquitectura, solo una muy específica, por lo menos en este trabajo.

AG: Cualquier arquitectura tiene la capacidad de integrarse al paisaje, siempre que esta se exponga al natural y de “esa” hay bastante en la mayoría de nuestras ciudades, solo que no está hecha por arquitectos sino por autoconstructores y colapsa no en la materialidad sino en la métrica espacial, en el razonamiento y la administración de la materia.

LM: He ahí la puntualidad que estaba buscando ¿Qué es lo siguiente en tu proyecto? ¿En qué parte del proceso se encuentra ahorita?

AG: Construir como lo hacen los maestros albañiles, probar y desafiar al material al natural, como lo hacían nuestros ancestros, es una labor conjunta entre artesanos, ingenieros y arquitectos, todos con el mismo fin: hacer ciudad. Desde el orden y la buena administración del espacio urbano.

LM: ¿Cómo una Gesamtkunstwerk (Trabajo de arte total), pensando en Alvar Aalto, pero de adentro hacia afuera? Me recordaste a su sueño de la ciudad integral.

AG: Prefiero a la sonorense, con todo y su calor de una manera contemporánea, lo asocio más al regionalismo crítico de Juhani Palassma o la habilidad de hacer cuevas contemporáneas de Wang Shu.

LM: Te agradezco la charla Aarón. Sin darle fin a nuestro contacto.

AG: Soy yo quien te agradezco Luis.

NTDC10-2478

Luis Mercado

Maestría en Artes Visuales en la Academia de San Carlos, DF. Becario del FONCA Jovenes Creadores 2012-2013. Artista Plástico.

Be first to comment