Cine | La oscuridad debajo de la cama: The Babadook.

Babadook - venimos del desierto

El género del terror en el cine se ha visto maltratado en estos últimos años a un grado en el que los directores se alejan de él, por miedo a no saberlo manejar o no poder impactar a los espectadores. Los pocos que se atreven, muchas veces (en su mayoría), abusan de los efectos, sustos de momento, sonidos fuertes o demás parafernalia vacía, sin beneficio alguno para la historia que se cuenta. Buscan asustar solo un instante, mientras que la finalidad de una cinta de terror, por lo menos en mi humilde opinión, es llevar esa atmósfera fuera de pantalla, que el espectador la cargue consigo y que al llegar a su casa, departamento o habitación, dude un poco al momento de apagar las luces.

En estas fechas los elementos en las historias de terror se han vuelto tan comunes que lo que se debe de buscar es lograr manejarlos de un modo distinto, haciendo que el espectador consiga conectar con los personajes. Esa es la clave en el terror psicológico.

Son pocos desgraciadamente, los filmes de la última década que han conseguido transmitir este tipo de horror al público, pero de entre ese puñado se encuentra una joya que es: The Babadook(2014)

La fórmula de este largometraje, el primero que dirige y escribe la actriz australiana Jennifer Kent,  es muy sencilla: Una mujer pierde a su esposo en un accidente  y debe criar a su hijo sola; el niño constantemente le hace revisar su habitación porque dice que hay monstruos. Un día descubren un libro y después de leerlo comienzan a suceder cosas extrañas en su casa.

“Si está en una palabra o en una mirada, no puedes librarte del Babadook. Si tú eres alguien muy listo, y sabes lo que hay que ver, entonces puedes ser amigo de alguien especial… un amigo tuyo y mío. Su nombre es Mister Babadook, y este es su libro.

Un sonido estruendoso, y luego tres agudos golpes… ba, BA-ba ¡Dook! ¡Dook!

Así sabes que él está cerca. Lo verás si observas…”

El filme contiene muchas cosas notables, enfatizando su atmósfera oscura y claustrofóbica que no nos abandona ningún segundo. La locura emerge de esa oscuridad. Estamos encerrados en la pesadilla junto con Amelia (Essie Davis), viendo como poco a poco evoluciona, sufre ante las demandas de ser una madre soltera con un hijo un tanto problemático, presenciando como se quiebra y llega hasta el fondo, a ese lugar donde la penumbra esconde nuestros secretos más siniestros.

Se percibe la influencia de cintas del género como A Nightmare on Elm Street(1984) o The Exorcist (1973), e incluso de algo del expresionismo alemán como Nosferatu, eine Symphonie des Grauens(1922) o Das Cabinet des Dr. Caligari(1920). Aparecen fragmentos de cine fantástico o de horror clásico cuando están viendo televisión y algunos de los efectos parecen estar influenciados por cintas clásicas.

Las actuaciones nunca pierden credibilidad, sobresaliendo por mucho la de la actriz principal, Essie Davis, que logra transmitir el sufrimiento por el cual está pasando su personaje. Como en ocasiones duda de su cordura y se ve en ese conflicto ante la realidad de criar a su hijo sola. Noah Wiseman, el niño, muestra grandes destellos de actuación, haciéndonos memorar a otros pequeños que han hecho papeles estupendos en cintas del género. Y es que después de todo, el ser humano carga con monstruos internos que son más feroces que los de ficción.

Así que si lo que buscas es ver una buena cinta de terror psicológico con buenas actuaciones y personajes bien desarrollados, y no sólo asustarte un poco por fuertes sonidos, cuerpos desmembrados o apariciones repentinas, recomiendo ampliamente el visionado de “The Babadook”.

“Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo.”

Friedrich Nietzsche

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Por: Pedro Manuel Burgos Quintero

Ing. en Diseño Industrial, amante del cine y de la escritura.

Supersiquiatra

Metahumano

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