Reseña: Enemy (2013), director Denis Villeneuve

we came from the desert

Denis Villeneuve, director de filmes como Prisoners e Incendies, nos trae una película distinta a todo lo que había hecho, algo que pareciera inspirado en ese mundo de pesadilla del realizador David Lynch. Un mundo en el que nada parece tener un sentido estricto y las interpretaciones no son suficientes.

Chaos is order yet undeciphered (El caos es orden sin descifrar).

¿Qué harías si un día, viendo una película, te topas con una persona que luce exactamente igual a ti?

En Enemy, ésta es la premisa, un thriller en el cual un profesor de historia, Adam (Jake Gyllenhaal), se topa con un actor que es su doble exacto, y al buscarlo,  su vida se va sumergiendo en el caos. En un principio, la vida del personaje parece tener un orden muy establecido, una rutina; da clases, toma el tren, llega a casa, tiene relaciones sexuales con su novia Amy (Mélanie Laurent), y todo se repite. Pero este orden se empieza a trastocar cuando al ver un filme local, se topa con un actor que pareciera ser él mismo.

El caos es un tema muy recurrente desde las primeras escenas del filme. Las atmósferas nubladas y neblinosas que rondan la ciudad y la llenan de misterio, las luces amarillentas y en ocasiones sumamente luminosas que dan un aire enfermizo y desorientador,  y los claroscuros que nos dan una sensación de opresión, de no saber lo que ocurre, de desorden.

Su guión, basado en el libro de “El hombre duplicado”  de José Saramago, es sencillo pero lleno de toques Lynchianos (inclusive tenemos a la gran actriz, y ex-esposa del mismo Lynch, Isabella Rosellini, haciéndola de madre) , que dotan y hacen que la obra sea mucho más completa, llenando todo de un extraño surrealismo, como lo son las dualidades, en este caso representadas por Adam y Anthony, en la cual Adam es un hombre reservado y mas tímido, mientras que el otro pareciera ser todo lo contrario, atrevido y violento. La actuación de Jake Gyllenhaal es muy buena, logrando plasmar en cada uno de sus personajes las marcadas diferencias de estos.

También existe un símbolo recurrente a lo largo de toda la cinta: las arañas; ya sean el arácnido o los cables, a lo largo de la ciudad, que parecieran verse como telarañas,  (al reparto se le hizo firmar un acuerdo en el cual no podrían hablar a la prensa sobre el significado de estas), su significado queda abierto, haciendo que cada quien le asigne la interpretación que desee.

Una cinta memorable, más no fácil de ver, ya que no te da las respuestas fácilmente. Tenemos frente a nosotros un rompecabezas que puede ser armado de distintas formas, y en el cual los resultados no serán los mismos y ninguno será totalmente correcto.

Un filme como hace mucho no se hacía.


Por: Pedro Manuel Burgos Quintero

Ing. en Diseño Industrial, amante del cine y artista plástico.

Supersiquiatra

Metahumano

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