Colaboraciones invitadas | Gestión cultural | Un Principio sin fin… creación y desarrollo de públicos

Venimos del desierto - política cultural

Conectar a los clientes con un producto o servicio es una tarea cotidiana en las empresas cualquiera que sea su tamaño y su giro. Paulatina e imperceptiblemente comenzamos a preferir una marca de otra, ya sea por su llamativo empaque, por el fabuloso precio o por los “valores agregados al producto”. Hoy en día detrás de cada producto, común y necesariamente existe una gran actividad de investigación y segmentación de mercados que le permite a la empresa conocer anticipadamente los gustos y preferencias de los consumidores ante su producto. Al igual que en la mercadotecnia empresarial, en el campo artístico y/o cultural, existen productos y servicios que hoy por hoy buscan propósitos que van más allá de un fin meramente estético.

La naturaleza de los productos y servicios culturales o artísticos tienen características distintas a los productos comerciales y su estudio se relaciona con la mercadotecnia cultural en lo general y con los procesos de creación y/o desarrollo de públicos particularmente.

Pero… ¿quiénes son los públicos?, usualmente éste término se ha usado para definir en una palabra a los interlocutores, a los destinatarios o beneficiarios de una propuesta artística o de un servicio cultural. Son un grupo de personas que comparten y experimentan una obra artística en un lugar y contexto determinado, con motivaciones, objetivos y comportamientos específicos. Participan del arte de manera directa, o pueden ser receptores críticos a los que se les permite aplaudir, y los más importante, son parte del hecho artístico y no solo un ente asociado al consumo, según afirma la experta Lucina Jiménez. Así mismo, el “público” y su estudio, encierra realidades heterogéneas y complejas, además de una serie de relaciones que se han transformado aceleradamente durante las últimas décadas, pero que aún no han sido exploradas del todo en el contexto de las políticas culturales y en el diseño de proyectos artìstico-culturales. Por lo que resulta una tarea prioritaria para la gestión y producción cultural conocer cercanamente a los públicos de las artes, con el fin de obtener un mapa que permita según sea el caso, dirigir nuestros esfuerzos hacia creación o desarrollo de públicos.

¿Crear y desarrollar públicos? ….

Runyard y French (1999), resumen la tarea de desarrollar públicos como un proceso a través del cual una institución cultural intenta facilitar el acceso y animar a un uso mayor de sus servicios para un grupo identificado de personas. Por otra parte, desde el ámbito de la gestión cultural el desarrollo de públicos incluye el incremento del acceso al arte y la cultura,  y la creación o ampliación de audiencia, como una necesidad de construir una relación más estrecha con los públicos, cultivándolos y estimulando a que se involucren en los procesos de desarrollo artístico.

Dicho proceso, se distingue por las siguientes etapas: análisis, creación, desarrollo, gestión y conservación.

En conclusión, se puede decir que la relación del arte con sus públicos encierra varias dimensiones, tiene sentido estético, social y en ocasiones político, pues todo acercamiento a la experiencia artística gira en torno a circunstancias que permiten, facilitan, dificultan o impiden la existencia de esa manifestación y el encuentro con sus espectadores o públicos, así como su apreciación y disfrute.

Los públicos tampoco existen como hecho dado. El público no nace, se hace. No todos estamos preparados para relacionarnos con ciertos códigos y formas de percepción que nos permitan disfrutar distintas manifestaciones artísticas o aceptar nuevas propuestas estéticas. Sin embargo, los públicos, podemos  aprender, enriquecernos y transformarnos

Cuando se habla del público en general se está hablando de una categoría tan amplia y abstracta, que no puede cobrar realidad. Es más, la condición de público de una u otra disciplina artística no es permanente ni definitiva, menos aún en una época en la cual los gustos son eclécticos, diversos, heterogéneos y los repertorios de prácticas culturales cambian continuamente. De ahí que aún habiendo logrado captar a un cierto núcleo de individuos para relacionarse con una oferta artística o cultural, dicho vínculo requiere de un trabajo permanente que culmine con una retroalimentación constante a fin de no perderlo.

El trabajo de desarrollo de públicos tiene principio, pero no tiene fin, en la medida que profesionalicemos nuestra labor y trabajemos con nuevas metodologías de intervención que nos permitan sistematizar el desarrollo de nuestras propuestas artísticas podremos anunciar tercera llamada sin tener butacas vacías pero sobre todo estaremos más cerca de lograr incidir positivamente en nuestra sociedad.

 

Bibliografía  y notas consultadas:

  • Berman, Sabina y Jiménez López Lucina. Democracia Cultural un diálogo a cuatro manos entre Sabina Berman y Lucina Jiménez. México, FCE, 2006.
  • Jiménez López Lucina, El público en la gestión cultural, 2007.
  • De León Marisa y Pelaéz Silvia, Creación y desarrollo de Públicos,2008
  • Associació de Museòlegs de Catalunya, Publicación ZONA PÚBLICA N.1 / Julio 2005 www.amc.cat


Por: Ana Laura Aguilar Torres

Especialista en Políticas Culturales y Gestión Cultural

 

 

 

 

Supersiquiatra

Metahumano

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