El Imperio de la Apatía

pasividad

La calle mas triste de la ciudad

Domingo de Resurrección, un buen día para comenzar…

La apatía está de moda, se puede percibir en el aire, blogs con pocos comentarios, salones de clase con poca participación  actividades artísticas con poco publico, conversaciones que podrían ser interesantes y son frenadas con un “ah orale” que viene siendo un “ok, no tengo nada que decir” etc.

Están de moda las charlas superfluas, la banalidad,  lo efímero… y aquí hay una contradicción, por que se evitan las conversaciones que exciten el razonamiento, el intelecto, pero se tiene un especial gusto por el drama, por complicar las cosas, es aquí donde el ser humano se vuelve paradójico por lo que se puede decir que incluso, se tiene una apatía selectiva.

La apatía es la falta de vigor o energía, la falta de ánimo, es una forma de ver la vida de manera casi contemplativa, como seres autómatas, ser espectadores mas que protagonistas, ser causa y no efecto, esperar a que las cosas sucedan por si solas. Esto se refleja mas en actitudes de crecimiento emocional, espiritual, psicológico.

Desde muy temprano múltiples factores como limitar la creatividad en los niños influyen en este fenómeno,  después se vuelve una costumbre y termina convirtiéndose en esencia. El niño se va dando cuenta que debe quedarse callado para no molestar en lugar de ser encausados a manifestar esa necesidad de ser hacia algún arte o algún acto que no lo haga sentirse limitado. Esto es mas remarcado en personas creativas y muchos de ellos terminan olvidando su talento en el no dibujo, en la no canción,  en la no emoción.  Con la educación pasa algo similar: si los alumnos se encuentran con profesores que no les importe la participación, muchos de ellos terminarán adecuándose a él.

Romper la apatía requiere de ejercicio físico o mental, ahí radica uno de los por qués, la configuración de las cosas actualmente nos lleva a evitar el mínimo esfuerzo, pensar u opinar se ha convertido en un acto casi de lujo hablando de la gran masa. Las opiniones se limitan a me “gusta” o “no me gusta”, los por qués salen sobrando o son muy escuetos.

Se da también el fenómeno de activistas de clicks, es decir estamos indignados, damos clicks y juramos que estamos indignados y damos retuit o compartimos una injusticia, pero si somos convocados a una manifestación se acaba nuestro espíritu guerrillero, apatía y flojera.

A continuación se proponen algunos actos que si no funcionaran para todos, al menos para alguien le serán útiles:

  • Comentar extensamente en alguna columna, foto, artículo que te haya gustado mucho, una o mas veces por semana.
  • Extender tu conversación a puntos de vista poco tratados cuando se nos haga algún pregunta. (ir mas allá)
  • Asistir a eventos artísticos e interactuar con quienes lo organizaron o con quienes exponen su trabajo.

Evaporarse.

Por cierto, esta sección se llama: El ojo en el suelo.

Supersiquiatra

Metahumano

2 Comments

  • Responder Abril 5, 2013

    Dumer

    Excelente sección, me encanta como escribes y haces notar lo que para muchos es algo “normal y no tiene nada de malo” el quedar reducido a un “me gusta” y no ir mas aya, a fin de cuentas publicamos ‘cosas’ para que los demás nos den su punto de vista, ideas sugerencias; publicamos para que trascienda el pensamiento y se haga masivo.

    En cuanto a la apatía considero que viene siendo un eslabón del circulo vicioso que se genera de una sociedad conformista, que hereda las mismas practicas generación tras generación y que no hace el mínimo esfuerzo por romper las barreras que los han estancado en un desarrollo casi en retroceso.

  • Responder Abril 1, 2013

    Fatima (Lis)

    No solamente se trata de hablar de un tema, desmenuzarlo, llegar a los hilos que lo entretejen, lo más importante es concluir y ofrecer soluciones, proponer, provocar, y eso me gusta en tu columna, ya espero con gula la siguiente :)!!!

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