El ojo siempre tiene hambre

venimos del desierto - el ojo siempre tiene hambre

Si le preguntásemos a la gente de todas las épocas «¿cuál es el sentido que menos le gustaría perder?», la mayoría, sino es que el 99% respondería que la vista. Ver es uno de los sentidos más útiles y no quiero hacer todo un intro de cosas que ya sabemos con respecto al ojo, de todas sus bondades y ventajas; es más bien abordar otros temas que parten de este.

Hoy más que nunca vivimos en la era del ojo, de lo visual. Este sentido es alimentado todos los días con videos, fotografías, mensajes de texto, libros, información y muchas cosas más. La tecnología e innovaciones para “consentirlo” o estimularlo están en su esplendor, miles de horas de video surgen cada día, miles de películas, de libros, de información para consultar; también aparatos con máxima nitidez, HD, 3D con y sin gafas, videojuegos, cascos de realidad virtual, lentes interactivos, etc. Aún así, se pierde cada día más la percepción, ya que vemos sin ver, sin apreciar cada detalle, cada maravilla.

¿Es el ojo la puerta de la percepción? Sí, es una, quizá la más importante dependiendo de qué es lo que nos motive más. El sentido de la percepción quizá se pierda con la sobreestimulación; vivimos rodeados de reactivos visuales, para donde volteemos existen esos estímulos talvez no como en las grandes ciudades pero todo tiende hacia allá.

El ojo siempre tiene hambre, pero el hambre no siempre se sacia con lo saludable o no todo el tiempo somos conscientes de que estamos comiendo, ya que algunas veces pensamos en otras cosas. Al día vemos muchas imágenes pero pocas veces nos tomamos el tiempo de verlas detenidamente, de analizarlas, de sentirlas y estudiarlas. Recién vimos una cuando ya queremos ver la que sigue y la que sigue, en muchos casos por falta de tiempo en otras por falta de voluntad o de deseo o esa enfermedad llamada “tiempos modernos” que conjuga la vida veloz, la apatía, el stress, el cansancio, etc.

La percepción es un ejercicio intelectual, es estimular el cerebro, crear links, atar cabos, tiene que ver con nuestro ruido mental o la falta de imaginación también. Por ejemplo: vemos un paisaje donde hay un hombre caminando y son pocas las personas las que se detienen a jugar con la imagen y pensar: ¿Qué está haciendo ahí?, ¿Por qué el fotógrafo sólo le toma a gente de espalda?, ¿Qué me diría si le preguntara qué significan los elementos recurrentes en sus imágenes? En vez de eso muchos son espectadores pasivos de fotos, videos, obras de teatro, danzas, películas, esculturas etc.

Sería bueno desarrollar esa curiosidad y esa interacción, crear preguntas e historias propias a partir de la obra contemplada, sería de lujo y es posible que eso haría las cosas más interesantes.

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Venimos del desierto – El ojo siempre tiene hambre from supersiquiatra on Vimeo.

Supersiquiatra

Metahumano

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