Carretera Internacional (Ruta 15)

frozen, destino, hombre con sombrero

Exterior, noche, Fade in

Narrador: La Carretera Federal No.15 en Sonora no es una serpiente, es una escalera…

Central de Nogales: Sale el autobús ocupado a la mitad. El camino es una línea, una hipnótica línea que obliga a casi todos los pasajeros a dormir, excepto al driver y a un hombre cuyo nombre no importa. Lleva la vista clavada en el paisaje, le encuentra belleza a tanto llano, a tanta planicie con cactus y arbustos que de repente se ve interrumpida por una serie de árboles que se creen bosque.

Llega a Imuris, un pueblo de paso. Pudiera ser el paraíso si fuera en un auto ponchado, pero en este momento sólo lo ve cómo un pueblo que se atraviesa en el camino. Saca de la mochila su ipod, intenta conectarse a internet pero no puede, la clave no funciona. Vuelve su vista al monte y su mente es atrapada por el paisaje nocturno, que ya deja ver las luces lejanas de Magdalena de Kino. Es muy nostálgico mirarlas y pensar en que debajo de cada una hay familias, una historia, una chica bonita. Llega al pueblo mágico y el chófer dice: “Cinco minutos”

Suben dos mujeres, estudiantes, llevan ropa deportiva y una almohada en forma de “U”, smartphones y el cabello recogido y lucen molestas por algo. En cuanto se sientan, sacan una cobija y se cubren el cuerpazo.

Él no puede dormir, llega a Santa Ana y se alegra de que no vaya a llegar el bus a ese sitio, le gusta el pueblo, se siente bien cuando en otras ocasiones lo ha caminado, siente que hay vida, movimiento.

Dejan sus calles iluminadas detrás y de nuevo la penumbra. La luna le permite ver un poco del valle. Se le viene a la mente si el bus volcará, si su vida terminará en éste momento, si perdería un brazo o las dos piernas…  Se sacude la cabeza y se dice: “déjate de cosas”. Pasan a toda velocidad por Benjamín Hill, son pocas casas y su pensamiento se recicla en la fantasía de que cada una tiene una historia interesante, chicas guapas, muy guapas y piensa: “eso es muy común en este Estado.”

Pasa mucho tiempo y llega a la central de Hermosillo, el chófer dice: “20 minutos” Aprovecha para ir al baño. Regresa y se da cuenta que tiene compañía, una viejita que lo mira y le dice enseñándole el boleto: “me toca ventana” Muestra una sonrisa leve y nerviosa, comienza a sentirse preocupado porque hace unos meses tuvo un sueño donde pasó exactamente que una anciana se sentaba a su lado y más adelante, el autobús chocaba contra un trailer, comenzaba a gritar de dolor y despertaba.

No le gusta pensar en que su sueño se vuelva realidad, quiere bajar pero no trae más dinero, sólo lleva 22 pesos y un chocolate. Sube el conductor, echa a andar hacia atrás la máquina. “Demasiado tarde” -piensa. Muchas imágenes se le vienen a la mente, muchas posibilidades, “por qué no le hice caso a mi intuición”, “por qué no bajé en Hermosillo” y otros que le calman: “no seas negativo, no pasará nada”

Casualmente el operador comienza a dar indicios de cansancio, pisa los vibradores de la orilla de la carretera muy seguido y da frenones poco usuales. Su paranoia aumenta, se siente incómodo, voltea a ver a la viejita y duerme profundamente; las chicas ni se despertaron en Hermosillo, parece que sólo él y el conductor son los únicos que vienen despiertos.

Después de hora y media que le pareció interminable, llegan a la central de Guaymas y se escucha: “10 minutos” Se determina a bajar aunque su destino es Navojoa. “Vale más hacerle caso a la intuición” -se dice. Toma su mochila y desciende, se sienta en la sala, pensativo: “¿qué voy a hacer, no tengo dinero, soy muy tímido como para pedir prestado ¡Fuck!” Aborda de nuevo el autobús  la viejita sigue dormida. “Estaré alerta, sólo falta Empalme, Vicam  y Cd. Obregón”  -dice. A los diez minutos de salir de la central se siente muy bien de haber tomado esa decisión, pues hace frío y no soportaría estar ahí toda la noche. Pasan por Empalme, Vícam, Esperanza, Cd. Obregón, Fundición, “en 30 minutos, sólo 30 minutos…” -Piensa.

El camino está en reparación, la carretera se vuelve de dos carriles, un trailer se acerca demasiado…

Crash…

Todos sobreviven…

Menos uno.

Adivina quién…

Exacto!

 

Narrador: La Carretera Federal No.15 en Sonora no es una serpiente, es una escalera… al cielo.

Fade out.

Supersiquiatra

Metahumano

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